|

AQUI VAMOS DE NUEVO
Por Bill Mann (Team Motley Fool: Otter)
20 de abril de 2001. (Este artículo se ha traducido
del original publicado en The Motley Fool)
El Nasdaq ha subido más de un 30%
en tres semanas, algunas acciones severamente golpeadas han trepado más
de un 100%. Genial, pero a que se puede atribuir esta fiesta? Si no son
los datos fundamentales, entonces los inversores deben ser advertidos,
recordándoles que ocurrió la última vez que pasó
algo similar.
EL comediante Paul Rodriguez una vez dijo,
que el pensaba que la guerra era la manera que tenía Dios para
enseñarnos geografía. De la misma manera, no sería
grandioso si alcanzara un solo Bear Market para enseñarnos todo
sobre las inversiones?
El miércoles, cuando el Nasdaq se disparó repentinamente
un 8%, producto de la baja de intereses de la FED, tuve un profundo sentimiento
y no fué de regocijo, más bien un "Aquí vamos
de nuevo".
En 1999, tuvimos acciones que se movieron
sin relación alguna con sus fundamentales, y los inversores estaban
extasiados. Cuando la música acabó, todos perdieron. Aquellos
que estiraron más aún su relación riesgo/recompensa
continuaron siendo destrozados. Muchos de esos "inversores"
no volverán.
Y ahora tenemos otro mercado subiendo escandalosamente.
No hay nada que haga sentirse mejor a un inversor que un baño de
números en verde. En tres semanas, el Nasdaq ha ganado mas de un
30% y el Dow Jones casi un 20%. Unos pocos días más de esto
y todos seremos ricos!
El problema es que no hay fundamentos racionales
para esta subida. Solamente el poco feliz argumento de "El mercado
llegó a un punto en dónde no puede ser peor". Repentinamente
la gente emerge de sus escondites, la mayoría para comprar no las
acciones de una empresa que estaban estudiando cuidadosamente, sino solo
aquellas que sus precios se disparan como fuegos de artificio. Tales empresas
como Avanex (AVNX), Brocade (BRCD) y Broadvision (BVSN), que subieron
100% o más en las últimas dos semanas.
Siendo inversionista de Avanex, estoy muy
complacido, pero al mismo tiempo estoy en guardia. Me encantaría
que la gente comprara Avanex basada en una mejora fundamental de la empresa
o en el crecimiento de su negocio. Pero una mirada a las noticias recientes
me hace pensar distinto:
"Avanex Corp. un fabricante de procesadores fotónicos, ha
dicho el miércoles que recortará un 29% de su fuerza laboral,
como parte de un reducción de sus costos, y anunció que
los resultados del tercer trimestre serán inferiores a los esperados.."
Las pérdidas generadas a los portafolios
durante el año pasado, deberían ser aleccionadoras para
hacer mejores a los inversores de largo aliento. Y todavía, las
mayoría de las tonterías de la cadena CNBC y el resto del
los circos financieros, se enfocan en si el mercado ha llegado o no al
punto más bajo. Estamos soñando, o acaso todos esos payasos
no se pasaron el año anterior entero, diciendo cada dos semanas
que el mercado llegó a su punto más bajo? Por favor! si
me dan 50 oportunidades yo también pronostico el punto más
bajo!
De golpe, unas pocas empresas anuncian
resultados marginalmente menos malos y el mercado se va a las nubes. Volvemos
al tiempo de hacer plata, no? Grandioso, todos a bordo! Pero no sería
mejor, antes de zambullirse a la pileta nuevamente, tratar de ver que
podemos aprender de la carnicería del año pasado?
Qué deberíamos haber aprendido?
Regla Número 1: El riesgo tiene
su contrapartida de pérdida. La gente que compró las acciones
mas especulativas fué la que más golpeada quedó.
Riesgo alto no significa automáticamente ganancia alta. Personalmente
no tengo problemas con empresas especulativas, como lo demuestra mi inversión
en Avanex. Pero mi portafolio tiene muy pequeño porcentaje de esos
números de lotería. Muchos pusieron su portafolio entero
en empresas como CMGI y Xelera durante el boom. Esa gente perdió
muchísimo.
Aquellos que tomaron el mayor riesgo, day
trading, comprando en margen, penny stocks, no fué por coincidencia
que perdieron más. Una importante lección que se aprendió
del año pasado, fue que aquellos que toman el mayor riesgo no son
de ninguna manera mejores inversores. Muchos de ellos fueron solamente
unos completos tontos.
Esto puede parecer obvio ahora, y fue intuitivamente
claro cuando todo iba bien, pero es difícil no sentirse un poco
celoso, cuando alguien tiene el 100% de su dinero en lo que hasta hace
poco era una desconocida empresa que ahora se ha disparado hasta la luna.
La mayoría de las personas con dinero en esas compañías,
no las vendieron antes de la caída.
Regla Número 2: Conozca en lo que
invierte. Esto no es por una esclavizante devoción a mantener las
empresas por un largo plazo, sino porque aquellos que conozcan de ellas
tienen una ventaja cuando aparecen los altibajos emocionales. El inversor
en acciones debe saber los detalles operativos que le permiten a sus empresas
hacer dinero.
Si no puede explicarle a alguien en 30
segundos la operativa, es mejor que no tenga esa empresa. Debe ser capaz
de decir: "SanDisk (SNDK) fabrica tarjetas de memoria que son usadas
en cámaras digitales, grabadoras y otros sistemas electrónicos.
SanDisk se especializa en memoria flash. La empresa ha tenido márgenes
de ganancia brutos del 40% y netos de mas del 10%".
Suena estúpido? No! Compare con
los mensajes en foros de discusión que se enfocan solamente en
el precio de las acciones. Cuando se invierte, el mercado debe ser una
herramienta y no el maestro. Esto es imposible de conseguir si la mayoría
de su análisis pasa por: "Cómo estará el mercado
hoy?"
Regla Número 3: Las emociones no
son mis amigas. La mayoría de nuestras respuestas emocionales al
mercado son de saldo negativo. Hay muy poca gente capaz de invertir en
base a sentimientos viscerales, y es muy probable que no nos encontremos
en ese grupo.
El enemigo emocional número uno es la codicia. La avaricia nos
hace hacer cosas tontas. Hace que corramos atrás de una acción
solo porque está subiendo. Nos hace creer en ese "dato"
fantástico que nos pasó un supuesto experto. Hace pensar
que un retorno del 19% anual es una minucia. La codicia es un gran error.
El segundo enemigo emocional es el miedo. El miedo nos aparta de nuestro
dinero haciéndonos realizar pérdidas, cuando en realidad
deberíamos estar comprando una ganga. El miedo es lo que nos embarga
cuando miramos a una gráfica y pensamos que se evaporan nuestos
ahorros. El miedo transforma la volatilidad en pérdida.
El enemigo emocional número tres es la envidia. Cuántos
de nosotros nos ponemos verdes de envidia porque un conocido se está
haciendo rico con acciones? Y salimos corriendo a comprar de lo mismo.
Lo más probable es que ni el conocido ni nosotros terminemos ricos
al fin.
La cuarta emoción es tan importante
que merece su propia regla.
Regla Número 4: Invertir requiere
paciencia. Cuánta gente se desesperó para saltar arriba
de Qualcomm (QCOM) o de Juniper (JNPR), para encontrarse que esos misiles
pronto volvieron a tierra? La razón por la cual la gente compró
esas compañías fué que presentaban y presentan aún
grandiosos proyectos de futuro. La potencialidad de crecimiento, tiene
un precio. Pero no a CUALQUIER precio.
No es Theglobe.com (TGLO) la que confunde a la gente, ya que hasta un
babino podría haber encontrado fallas en su plan de negocios. Mas
bien, son las compañias sólidas, con productos reales y
potencial real, las que nos presentan problemas.
Si el año pasado nos ha enseñado algo, espero que sea, que
está perfecto estudiar una grandiosa empresa y decir "Compro"
y luego mirar su precio y decir "No ahora". No existe obligación
de invertir en cada empresa que cosquillea nuestro capricho. Esperar el
momento apropiado mejorará nuestros retornos.
Invertir se trata del aumento del patrimonio
y de la preservación del capital. Cuando las acciones vuelan
alto, los inversores se concentran a menudo en lo primero e ignoran lo
segundo. Si el mercado continúa en esta espiral ascendente, particularmente
basada en la euforia, aquellos que recuerden lo anterior, se salvarán
de otro gran daño.
Fiat Fool!
Bill Mann
|