|
|
| Columna de Opinión | Editorial |
|
Archivo de la Columna 26 de abril de 2001 |
|
Una
de las pasiones que nos mueven a los seres humanos es el amor que les
tenemos a los autos. Cuando uno va caminando por cualquier ciudad y ve
pasar un auto de lujo, lo segundo que hacemos, luego de admirar el vehículo,
es mirar a la persona que va conduciendo. No se si lo hacemos por envidia
o para criticar al sujeto, pero siempre miramos al asiento del conductor.
No hay ciudades donde estos últimos ejemplares pululen mas que en San Francisco, Monterey, Carmel y su zona de influencia. Es que la cercanía de Silicon Valley es notoria y como sede natural de todas las empresas de la nueva economía, es aquí donde mas se notan. El nivel de vida de estas ciudades se destaca
a simple vista, los negocios funcionan a pleno, las grandes empresas y
conglomerados se hacen sentir en todos los órdenes de la vida.
Hasta en los que en principio no parecería que tuvieran alguna
relación. Como por ejemplo el deporte. Los partidos de la NBA que
juegan los Lakers y los Clippers en Los Angeles se llevan a cabo en el
Staples Center un formidable escenario deportivo que costó U$S400
millones. El mercado de capitales está presente en todo momento y la mayoría de las familias que ahorran, tienen una parte considerable en acciones de empresas. Esto le da al sistema una liquidez impresionante. Pero esta no es la principal preocupación de los Californianos hoy en día. El déficit energético es la moneda corriente en las primeras planas de los diarios y no los vaivenes del Pacific Coast Stock Exchange o de sus hermanos de la costa este el NYSE o el NASDAQ. Titulares de la prensa de hoy: Grandes
Lobbies presionan, y el subtítulo dice: Legisladores recibieron
millones (de dólares en "colaboraciones para las campañas")
dice un estudio reciente. No son titulares de algún diario
sensacionalista de sudamérica, es el San Francisco Chronicle (Abril,18/2001
portada y página A15). Esto me recuerda que en todos lados se cuecen
habas y que los problemas políticos se sufren también aquí.
La diferencia está en que si uno quiere vender su participación
en una empresa la vende en el mercado y si la empresa que distribuye energía
o lo que sea, da quiebra o tiene un manejo fraudulento se le puede hacer
un pleito. Los que no me consultaron previamente son las cadenas hoteleras, sin ningún rubor me incluyeron un cargo diario de U$S 12,50 que yo no contaba en mi presupuesto que dice: "Energy Surcharge", así que ya me siento como en casa. San Francisco - EEUU |
| Home | Educación | Newsletters | Columnas | Librería | Productos | Recursos | Nosotros |
| Copyright © 2003, Invertiland. Todos los derechos reservados. Claúsulas Legales | Privacidad |