ANÁLISIS FUNDAMENTAL
Aunque resulte redundante, vale la pena decir que este tipo de análisis
es el basado en los fundamentos de la empresa o mercado a estudiar.
Es sano aclarar desde el principio, que es falso el antagonismo entre
Análisis Técnico y Fundamental. Son dos aproximaciones
que lejos de ser opuestas, a veces resultan complementarias.
Es casi universalmente aceptado que el Análisis Fundamental es
de utilidad en el mediano y largo plazo, mientras que el Análisis
Técnico es una herramienta eficaz en el corto plazo.
En el Análisis Fundamental se aborda a la empresa, prácticamente
como lo haría un inversor interesado en ser parte de ella de
manera activa. Con el interés puesto en las posibilidades de
crecimiento futuro, en su posición frente a la competencia, en
la calidad de los ejecutivos que tienen la dirección y naturalmente
en sus estados financieros y contables.
Pero también forma parte del estudio: la oferta y la demanda
del producto o servicio que ofrece la empresa, sus patentes o exclusividades
si las tuviera, su política de Investigación y Desarrollo
(R&D), la forma de comunicación con sus clientes y con sus
inversores, la distribución del paquete accionario en el mercado
y las proyecciones de ventas en el futuro.
Esta forma de estudiar a las empresas es usada por inversores con diferentes
metodologías para formar su portafolio:
El inversor de tipo "Value" (valoración), por
medio de los datos financieros y en base al potencial de futuro, tratará
de descubrir empresas cuyo valor de la acción esté muy
por debajo de lo que con justicia deberían valer, con frecuencia
debido a que los inversores institucionales no han manifestado interés
o a que el mercado las ha castigado por una mala noticia. Entonces si
el inversor considera que está frente a una oportunidad, comprará
acciones y esperará un tiempo (a veces largo), para que suban
a su valor razonable. Puede ocurrir que el precio de la acción
no suba, aún en el largo plazo. Pero el riesgo de pérdida
está bastante acotado, porque el inversor determinó un
precio de compra realmente bajo, casi para no perder.
El inversor del tipo "Growth" (crecimiento), tratará
de encontrar compañías que tengan un evidenciado y tremendo
potencial de crecimiento en sus ventas y utilidades, con el fin de asegurar
una ganancia de capital proveniente del aumento de la acción.
Es una realidad, que los dos factores que influyen más en el
precio de las acciones son las ventas y las utilidades de la empresa,
por este motivo es que esta filosofía busca el crecimiento como
parámetro mas importante. El valor de compra, en este caso casi
siempre refleja el valor justo de la acción, ya que en general
son empresas que el mercado y los inversionistas ya han descubierto.
Esta posición implica un riesgo mas importante que la anterior,
pero también un retorno en un plazo probablemente menor.
El inversor "Contrario" (contrarian), estará
muy atento al sentimiento del mercado y de la masa de inversores. Cuando
la opinión generalizada de los inversores y/o analistas sobre
una empresa, sector o mercado llega a un extremo importante y su actitud
es consecuente con la opinión; entonces el Contrario sabe que
la reversión de la tendencia u opinión está cercana.
Por ejemplo, si la reacción del mercado es exagerada frente a
una noticia, la oportunidad puede estar en especular con la posición
inversa, siempre y cuando, la empresa que ha sido castigada por el mercado
tenga valores fundamentales sólidos para el mediano plazo y su
potencial de crecimiento no haya sido muy afectado.