ELIGIENDO EL BROKER
De acuerdo a como indica la
gráfica, el número de inversores que optan por abrir su
cuenta para operar por Internet aumenta en forma continua. Pero además
disminuye la cantidad de cuentas que usan otros sistemas, como el telefónico
o con Brokers de servicio completo.
La oferta de Corredores de Bolsa (Brokers) es enorme, de alguna manera
tratan de ofrecer alguna diferencia en sus servicios, para volcar la
creciente demanda en su favor.
Si bien la mayoría de estas empresas tienen sus casas centrales
en USA, algunas de ellas están preparadas para dar servicio a
inversores extranjeros. A veces directamente o en algunos casos a través
de un representante local. Existen ya, varias empresas de Latinoamérica
que ofrecen la posibilidad de operar en tiempo real a través
de Internet y que en general usan los servicios de algún importante
Broker de USA, garantizando de esa manera su operativa.
Lo que antes estaba reservado a grandes inversores, hoy es accesible
al pequeño y mediano inversionista. Los mínimos para apertura
de cuentas son alcanzables, hay Brokers Online que solamente exigen
500 dólares para abrir una cuenta e incluso los hay sin exigencias
mínimas.
Es comprensible que exista algo de incertidumbre en el futuro inversor,
acerca de depositar su dinero en un lugar del cual quizás tenga
pocas referencias. Pero hay una condición indispensable que el
Broker debe cumplir y con la cual la tranquilidad está garantizada.
Condición
imprescindible:
El Broker debe estar afiliado al NASDAQ, al NYSE
y a la SIPC. La Securities Investor
Protection Corporation, es una corporación creada
por el Gobierno de EEUU, que asegura las acciones del inversor individual
hasta un máximo de 500.000 dólares en acciones y 100.000
dólares en efectivo, para el caso en que la firma del Broker
diera quiebra. En esa situación, el seguro reintegra el valor
de mercado de las acciones y el efectivo de la cuenta. En general los
brokers tienen además, un seguro adiccional contratado con aseguradoras
privadas, que puede llegar a 50 millones de dólares para las
acciones.
De esta manera la seguridad del inversor es muy buena, tanto para el
envío de fondos como para la posterior custodia de los valores.
Condiciones importantes:
- Es deseable que exista personal de Servicio
al Cliente, con el cual pueda uno hablar por teléfono si fuera
necesario, y si es en español mejor aún.
- El funcionamiento
del sitio debe ser ágil y sencillo de usar, demasiadas opciones
y menús interminables son una molestia para operar.
- El envío de la confirmación de las transacciones debe
ser realizado por correo además de por Internet. Al menos un
estado de cuenta mensual.
- El sitio debe contar con herramientas de análisis, tanto técnico
como fundamental.
- El pago de intereses por el dinero en efectivo, no usado para comprar
acciones, debe ser a una tasa competitiva.
El precio de la transacción:
-
El precio por transacción de compra o venta debe ser acorde con
los servicios ofrecidos. Cuidado con los ofrecimientos tipo free-trading,
las condiciones que imponen no son buenas para todos. Por ejemplo, existe
un Broker que ofrece órdenes al mercado gratis, pero el mínimo
de apertura para la cuenta son U$S 30.000, y además hay que aceptar
que no existen otras comunicaciones que no sean por e-mail!
- En general (como con casi todo), se obtiene el servicio acorde con
el precio. El margen de valores va desde U$S10,00 hasta U$S 40,00; que
el precio sea bajo no significa siempre que el servicio sea malo, más
bien será sencillo y con pocas alternativas en cuanto a herramientas
de análisis y búsqueda.
Por el contrario un precio más alto quizás incluya el
derecho a una tarjeta Visa, libreta de cheques y Servicio al Cliente
en español.
- Si el inversor se inclina por una operativa frecuente y continua en
la modalidad de Trading, es probable que le interese un precio bajo
por transacción. Si por el contrario realizará pocas operaciones
al mes, el precio no es tan importante y podrá considerar las
ventajas comparativas en los servicios ofrecidos. En algunas oportunidades,
los Brokers ofrecen una escala descendente de precios en base a la cantidad
de operaciones.